Desde el 1 de junio de 2026, la Norma de Carácter General N°557 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) dejó de ser un marco futuro y pasó a ser una obligación. Los seguros de condominio ahora tienen reglas claras sobre cómo deben estructurarse, qué deben cubrir y cómo interactúan con los créditos hipotecarios.
Si tu comunidad ya tiene un seguro de condominio, el momento de revisarlo es ahora. Si aún no lo tiene, este marco define las condiciones bajo las cuales puede contratarlo.
A continuación, las acciones concretas que administradores y comités deberían poner en marcha.
1. Revisar si la póliza actual cumple con los requisitos mínimos
La norma establece condiciones específicas que el seguro de condominio debe cumplir para ser aceptado por las entidades crediticias. Entre ellas: que las coberturas sean al menos equivalentes a las del seguro colectivo licitado por el banco, que la aseguradora tenga una clasificación de riesgo igual o superior a A-, y que la póliza tenga una vigencia mínima de un año.
Si la póliza de tu comunidad no cumple con alguno de estos requisitos, el banco puede rechazarla. Y ahora tiene un plazo definido para hacerlo: 10 días hábiles desde que la recibe, con la obligación de explicar cada motivo de rechazo.
2. Verificar que la póliza separe correctamente las coberturas
El seguro del condominio debe distinguir de forma explícita entre bienes e instalaciones comunes, unidades individuales y coberturas complementarias. Esta separación no es solo un tema de orden: es lo que permite que cada copropietario entienda qué está cubierto, bajo qué condiciones y a quién corresponde cada protección.
3. Entender cómo funciona el pago de indemnizaciones por daño parcial
Cuando ocurre un siniestro que daña solo parcialmente una unidad, el banco tiene una obligación clara: los fondos de indemnización deben destinarse a reparar el bien, no a pagarse el crédito hipotecario.
Esto no es una cláusula que debas confirmar en la póliza. Es una obligación legal que el banco debe cumplir. Si tu comunidad sufre un siniestro, los fondos llegarán para reparar la propiedad y devolverla a su estado anterior, permitiendo que sigas pagando tu crédito sin interrupciones.
En la práctica, esto significa que ante un daño parcial, el proceso es directo: aseguradora líquida → banco recibe los fondos → banco traspasa al propietario para reparación. Sin demoras innecesarias.
4. Asegurarse de que el certificado de cobertura contenga la información exigida
El certificado de cobertura ya no es un trámite. Debe incluir de forma clara las coberturas contratadas, los montos asegurados, los deducibles y el procedimiento de denuncia de siniestros. Además, debe incorporar la cláusula sobre destino de indemnización en caso de daños parciales.
Este documento es el que un copropietario presenta ante el banco. Si no está completo, el banco tiene motivos para rechazarlo.
5. Conocer los plazos de renovación
La aseguradora debe informar al asegurado, al menos 30 días antes de que termine la vigencia del seguro, si renovará la póliza y en qué condiciones. Y en caso de renovación, debe notificar a la entidad crediticia con al menos 10 días hábiles de anticipación.
Al renovarse un seguro de incendio de condominio, las coberturas deben ajustarse a las de la póliza colectiva vigente del banco. Esto significa que la equivalencia no se verifica solo al inicio, sino en cada renovación.
La norma ya está vigente. La pregunta es si tu seguro está listo
Revisar la póliza, verificar que cumpla con los requisitos y asegurarse de que el certificado de cobertura esté completo no es un tema que pueda esperar. Las entidades crediticias ya están aplicando este marco.
Desde Seguros CCS, trabajamos con administradores y comités para que el seguro del condominio no solo cumpla con la normativa, sino que esté correctamente estructurado para funcionar cuando se necesite.





