Lo usual en Chile es asegurar un condominio bajo la modalidad de riesgo nominado, que cubre expresamente lo indicado en la póliza, pero no es la única manera.
También existen seguros a todo riesgo, que cubren todo excepto lo que está expresamente excluido.
Si te interesa este tema, sigue leyendo.
Álvaro Ricardo, socio fundador de SPM Administración, compartió en un webinar organizado por Seguros CCS su experiencia en la contratación de seguros a todo riesgo.
Claudia Escobar, Gerente Comercial de Seguros CCS explicó en este encuentro virtual con administradores y empresarios del sector inmobiliario, que en los seguros es de tremenda importancia administrar bien.
“No sacamos provecho de siniestrar pequeños daños para obtener coberturas muy pequeñas. Eso lo que genera es comprometer o “entrampar” las renovaciones con mayores tasas de riesgo. Lo relevante aquí en materia de seguros es reportar los grandes siniestros para sacarles el máximo provecho”, afirmó Escobar.
¿Qué es una póliza Todo Riesgo?
La cobertura contra todo riesgo ampara totalmente el patrimonio. Cubre todos los daños del inmueble (excepto los indicados expresamente al momento de contratar), ampara los daños a consecuencia de incendio, riesgos de la naturaleza y demás riesgos propios del uso de bien.
“Hemos ido migrando a estas pólizas que cubren todo, excepto lo que se indica. Eso nos permite siniestrar situaciones especiales o extrañas, con la ventaja de sentirnos más seguros y menos expuestos a daños imprevistos”, explica Álvaro Ricardo.
¿Qué cubre el seguro a Todo Riesgo?
El primero es algo muy común en Santiago sobre todo cuando llueve: el daño eléctrico, y los equipos que más se resienten son los ascensores, las placas con electrónica, tableros, etc., indica Ricardi.
Por daño eléctrico se entiende como toda pérdida o daño causado a bienes del asegurado a raíz de cortocircuito, exceso de voltaje o de corriente, falla de aislamiento, falla en sistema de protección, conexiones, ya sea por generación propia, por suministro externo o descarga atmosférica.
En el caso de daños materiales causados por líquidos, “en las pólizas de riesgo nominado que son la mayoría, esto está expresamente excluido, no está cubierto, y la ventaja de la póliza de Todo Riesgo es que el daño sí está cubierto, y sin necesidad de usar la de responsabilidad civil que es lo que comúnmente se hace”, añadió Claudia Escobar.
Por daños materiales causados por líquidos (exclusivamente) se entienden los que provengan de roturas de canales bajadas de aguas de lluvia, desbordamiento o rotura de lavatorio, lavaplatos o artefactos similares.

Otra cobertura presente en estas pólizas de Todo Riesgo son los daños por contratistas o subcontratistas: que son daños causados por el propio asegurado y/o los contratistas a los bienes asegurados existentes (o en construcción, reparación o remodelación) y materiales al pie de estas obras e instalaciones de faenas durante trabajos de ampliación o mejoras.
Ricardi mencionó también los daños de avería de maquinaria: “Esta cobertura es la que más nos ha resultado. Y se debe a la ruptura repentina y accidental de maquinaria incluidas las calderas o partes de la misma”.
Sobre este último ítem, Claudia Escobar dijo lo siguiente: “aquí existen compañías que ponen un límite de antigüedad a la maquinaria. Por ejemplo 10 años; sin embargo, para Seguros CCS, que somos especialistas en seguros para condominios, esos 10 años se extienden bajando un poco el monto asegurado pero dándonos cobertura sin importar la antigüedad”.
Hay que aclarar que la cobertura es sobre daños fortuitos, no por término de vida útil, falla en rodamiento ni cuando sea por falta de mantención. Es por eso que los liquidadores siempre pedirán actas de mantención en la elaboración de sus informes técnicos.
En el caso de un edificio antiguo con una maquinaria nueva se recomienda guardar la factura para demostrar que la maquinaria no tiene la antigüedad del inmueble.
Y el daño de cristales y el seguro de Responsabilidad Civil también están incluidos en la póliza de Todo Riesgo.
Álvaro Ricardo, de SPM Administración aclara que el seguro Todo Riesgo tiene un precio de 20% mayor a lo convencional, pero en nuestro caso sabemos sacarle el máximo provecho a la póliza.
El rol diferenciador de tu corredora
Para finalizar su exposición, Álvaro Ricardo mostró ejemplos reales de las comunidades que administra sobre hechos súbitos o fortuitos en rotura de cristales, daños de tableros con placa electrónica, falla de calderas por variaciones de presión en el sistema o golpe de ariete, rotura de cañerías en sala de calderas que dañaron la bomba multiplicadora y los acumuladores de agua.
“Todos casos con las respectivas indemnizaciones, porque fueron hechos demostrados como fortuitos, no atribuibles a falta de mantención, con daños cuyo monto de reparación sobrepasaba nuestro presupuesto previsto”, indicó Ricardi.
Y recordó el rol relevante que cumplen las corredoras como Seguros CCS, que ofrecen el apoyo justo cuando el administrador lo necesita: “incluso en el uso de las palabras adecuadas, el lenguaje y la forma adecuados a la hora de registrar un siniestro ante las compañías de seguros puede significar una diferencia entre lograr la cobertura o perder la cobertura”.
Para ver este webinar completo y sacarle provecho a los detalles de esta presentación, casos reales presentados y escuchar las preguntas y respuestas de los participantes y ponentes puede ir al Canal de Youtube de Seguros CCS.





